El tema de la juventud

Como resultado del alto índice de fertilidad observado en un pasado reciente, actualmente hay más jóvenes que nunca, por encima de mil millones, cuya edad fluctúa entre los 15 y 24 años, y que se están acercando a la edad más propicia para la reproducción. En todos los países en vías de desarrollo, el porcentaje de la población que se encuentra entre los 15 y 24 años llegó a su punto más alto con 21% alrededor del año 1985. Se dice que entre 1995 y 2050, este porcentaje disminuirá de 19% a 14%, pero las cifras actuales aumentarán de 859 millones a 1.06 mil millones.

Estas cantidades aseguran un crecimiento poblacional continuo, si bien los jóvenes deciden tener familias más pequeñas que las que tuvieron sus padres. No cabe duda de que las poblaciones seguirán aumentando durante varias décadas, incluso si se alcanzara de inmediato una fertilidad a "nivel de reemplazo".

Este fenómeno conocido como 'impulso demográfico' será el responsable de un crecimiento de dos tercios de la población mundial, y más en los países donde la fertilidad ha disminuido con mayor rapidez. Por ejemplo, en Tailandia, donde tres de cada diez personas son menores de 15 años, se espera que la población crezca un 19% entre 1999 y 2025, aun cuando la pareja promedio esté teniendo menos de dos hijos. Aumentar la edad promedio en que las mujeres tienen su primer hijo, de 18 años a 23, reduciría el impulso demográfico hasta un 40%.

A nivel mundial, los índices de natalidad más bajos crean la sólida posibilidad de obtener un ‘bono demográfico’ en las regiones menos desarrolladas durante las siguientes dos décadas, pues “un montón” de jóvenes crecerá y se convertirá en parte de la fuerza laboral a la vez que nacen menos niños. Si fuera posible crear suficientes oportunidades de empleo, estos nuevos trabajadores bien podrían lograr mayor productividad y desarrollo económico, así como generar ingresos considerables destinados a servicios médicos, educación y seguridad social. No hay razón para no creer que las regiones con mayor y menor desarrollo pueden beneficiarse de este cambio.

Fuente: Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP).