El agua

El agua es esencial para satisfacer las necesidades humanas básicas, para la salud y la producción alimentaria, para la preservación de los ecosistemas y para el desarrollo económico y social en general. Casi un 80% del agua de la Tierra se concentra en los océanos, y más del 99% del agua dulce se encuentra en las capas de hielo y en lo más profundo del suelo. Menos de un 0.03% de los recursos hídricos renovables de la Tierra están disponibles en los lagos y ríos de todo el mundo. El agua subterránea está en todas partes, pero cada vez resulta más difícil extraerla y no es un recurso hídrico renovable. Existe una cantidad determinada de agua dulce, con lo que los incrementos en la población reducen su disponibilidad per cápita. El problema se agrava al tomar en cuenta que las fuentes existentes de agua dulce están sujetas a las enormes demandas de la agricultura, la industria, el uso doméstico y la eliminación de residuos que se presentan conforme las poblaciones se urbanizan y se desarrollan. De 1940 a 1990, el consumo de agua se cuadruplicó, mientras que las reservas existentes se contaminaban cada vez más.

En 1955, la escasez de agua ('escasez' definida como menos de 1.000 metros cúbicos de agua por persona al año) afectó a 20 países con una población mixta de más de 130 millones de personas. Según Malin Falkenmark, hidrólogo sueco que desarrolló y definió el concepto, la escasez de agua puede impedir el desarrollo económico, pues la industrialización incrementa la demanda de agua, especialmente en las primeras etapas del proceso. En la actualidad, más de dos tercios del agua dulce que se utiliza en todo el mundo tiene usos agrícolas.

A través de la historia del ser humano, las poblaciones se han concentrado en áreas donde existen reservas de agua adecuadas, ya que este elemento es difícil de trasportar. Sin embargo, las reservas de agua que han influido para que la gente se asiente en ciertas áreas áridas, se han extendido en exceso debido a los incrementos acelerados de la población humana. Esto es cierto especialmente en el suroeste de los Estados Unidos y en el norte y este de África. En la nación estadounidense se han utilizado grandes proyectos para desviar el agua con el fin de abastecer a las poblaciones de este líquido vital. Cada vez hay más competencia entre los intereses agrícolas y urbanos con respecto a la disponibilidad del agua. Los subsidios del gobierno para la distribución del agua han alentado el uso ineficiente e inapropiado del agua disponible. Las demandas crecientes por parte de las áreas urbanas están obligando a los gobiernos a reevaluar estas políticas y a permitir que el agua se transfiera a usos más productivos.

En el norte de África se espera que la disponibilidad anual per cápita del agua disminuya drásticamente a partir de 1990 y hasta el año 2025: en Egipto disminuirá de 1.070 metros cúbicos a 620; en Libia de 160 a 60; en Túnez de 530 a 330; en Argelia de 750 a 380, y en Marruecos de 1.200 a 680. Estas reducciones se deben enteramente al aumento de la población y pondrán a estos países por debajo del requerimiento mínimo per cápita de 1.000 metros cúbicos por año. La mayor parte de esta agua se utiliza para la agricultura, pero con el paso del tiempo será cada vez más necesaria para la industria y, por ende, aumentará su costo y se limitará su disponibilidad.

Aproximadamente 1.1 mil millones de personas no tuvieron acceso a agua potable en 1994, y 2.8 mil millones a los servicios sanitarios. Las enfermedades transmitidas a través del agua infectan a unos 250 millones de personas al año, y casi 10 millones de éstas mueren. Los avances técnicos en los procesos de desalinización pueden incrementar la conversión de agua marina, pero esta medida se ve limitada por la ubicación, la disponibilidad de energía y los costos. A medida que las poblaciones se urbanizan, existirán demandas industriales y domésticas mucho más grandes y si no se satisfacen dichas necesidades, se verá truncado el desarrollo económico.

Los desechos humanos, animales e industriales están contaminando el agua disponible a escala global y también limitan la utilidad de las reservas de agua locales. La contaminación por nitratos en aguas subterráneas es un problema muy serio en todas las áreas agrícolas del mundo.

Fuente: Adaptado de: Environment for People: Building Bridges for Sustainable Development, UNEP, Nueva York, 1997, pp. 4-9.